Huesos en el jardín. Henning Mankell

Decididamente, Elin Trulsson era muy anciana. Tenía la cara surcada de profundas arrugas que se hundían en la piel. Wallander pensó que era muy hermosa. Como el tronco de un árbol añoso. No era la primera vez que pensaba algo así. La idea lo sorprendió por primera vez mientras observaba el rostro de su padre….

La fotografía. Penelope Lively

Levanta la vista de la fotografía extendida y la fija en la  ventana, impresionado por la idea. ¡Qué raro! Todo el parloteo que nos da vueltas en la cabeza procede de los demás, nunca de nosotros mismos. Ellos hablan, pero nosotros no respondemos, y como no hay intercambio se pierde una prueba vital.   Cuatro…

El palacio azul de los ingenieros belgas. Fulgencio Argüelles.

Cada vez que recortaba un seto o podaba un rosal pensaba si no estaría hiriendo la naturaleza, pero me alejaba tres pasos y al contemplar tanta belleza concluía que no podía haber nada malo en aquella idea mía de crear nuevas circunstancias de belleza a partir de la belleza misma.[…] Y entonces pensaba que bien…

Misterios. Knut Hamsun.

Cuando al fin uno se ha vuelto viejo e impermeable por la vejez, satisfecho y curado de placeres, entonces va a los jóvenes y les dice: “¡Renuncia al demonio!” y el joven lo piensa y lo medita, y reconoce que esto sería correcto según las escrituras. Y, sin embargo, el joven no renuncia, sino que…

El abanico de seda. Lisa See.

Flor de Nieve contestaba: “Hoy he mirado por la celosía de mi habitación. He pensado en el fénix que sale en busca de un compañero, y entonces me he acordado de ti”. CHUM, CHUM CHUM, CHUM CHUM. CHUM CHUM, CHUM CHUM. CHUM CHUM, CHUM   Bueno, bueno, bueno. ¡Qué alegría nos da tener entre las…

Este hombre lleva 8 años leyendo a niños indigentes

Originalmente publicado en QuéLeer:
Se trata de un proyecto para albergues en Estados Unidos. Es un programa piloto que pretende llegar a todo el país. Colbert Nembhard es bibliotecario, pero cuando deja su trabajo diario se acerca siempre a un albergue para gente sin hogar, el Crotona Inn, donde desde hace ocho años se…

La noche en que Frankestein leyó el Quijote. Santiago Posteguillo.

A su ludopatía compulsiva debemos que…escribiera, una tras otra, una serie de obras maestras de la literatura universal. La maldición que perseguía a un hombre supuso, sin embargo, la bendición literaria para millones de lectores. La vida es, cuanto menos, contradictoria. Señoras y señores, niñas y niños, tengo entre mis manos un libro que he…

El Palacio de la Luna. Paul Auster.

— Reconozco que se puede hacer raro, pero creo que puede ser adecuado para mi. Después de todo, las bibliotecas no están en el mundo. Son sitios aparte, santuarios del pensamiento puro. De ese modo podré seguir viviendo en la luna el resto de mi vida.   Como la mayoría de ustedes saben, Paul Auster…

El Mar. John Banville

Siempre he poseído la convicción, inmune a todas las consideraciones racionales, de que en algún momento futuro y sin especificar, el permanente ensayo que es mi vida, con sus numerosas malinterpretaciones, sus deslices y pifias, terminará, y la obra propiamente dicha, para la que me he estado preparando siempre y con tanto ahínco, comenzará por…